Esta ''selfie'' esta echa en mitad de Picadilly Circus, en el corazón de Londres. Aunque no salimos especialmente bien, es mi elección por el momento y el lugar en el que estábamos. Por una parte nos sentíamos muy tristes, porque esa mañana habíamos dejado a nuestras familias y pueblo de acogida para emprender y larguísimo (6 horas más los atascos) de autobús rumbo a Londres. Dejábamos a la gente que nos había proporcionado comida y casa durante unos cinco dias inolvidables, pero por otro lado estábamos muy nerviosas y emocionadas por conocer una capital tan legendaria y entrañable como es Londres, con la cual habíamos soñado desde pequeñas. Minutos antes de sacar esta foto, de camino a la enorme plaza había pedido a Marta que no se soltase de mi mano, por miedo a que nos perdiéramos entre toda la gente, ya que éramos las últimas del grupo, y no recuerdo bien en que momento ella se soltó y Lupe y yo tuvimos que seguir al grupo aún sin verla. Cuando llegamos a la plaza me puse muy nerviosa porque de verdad creía que se había perdido, aunque por suerte a los pocos minutos se abrió paso entre la marea de gente hasta nosotros. Me enfadé con ella, pero no tardó en pasárseme por el sitio tan abrumador en el que nos encontrábamos. Estuvimos en Picadilly Circus menos de una hora, pero fue un sitio que jamás olvidaré.
